“Hombres de Negocios”, y de emociones también

La Película Hombres de Negocios, o “The Company Men” trata  las emociones y los sentimientos del desempleo provocado por  la crisis financiera del 2008. En Inside Job o “Trabajo confidencial” vimos todos los pormenores que fueron gestando la mentada crisis, con todos los datos duros para tener una comprensión más clara de qué fue lo que pasó.  “Hombres de negocios” se enfoca más bien en retratar  el cambio de vida para un grupo de ejecutivos de una empresa ficticia, GTX, y como esta crisis financiera además de pegar en los bolsillos, pega en la moral de las personas.

La película  comienza  justo en los días de turbulencia financiera de Wall Street en septiembre de 2008, y muchas compañías se veían obligadas a echar mano del primer recurso en una empresa: el humano.  GTX lleva a cabo su downsizing  a través de despidos masivos en el que el protagonista, Bobby Walker (Ben Affleck), está incluido.
Bobby es un joven de 37 años con un puesto gerencial en GTX. Vive en un suburbio de Boston con todas las comodidades, maneja un Porsche comprado a crédito, en fin, lleva un estilo de vida al que pronto y muy a su pesar, le tiene que decir adiós.  Y aquí vemos como el desempleo provoca una fuerte confrontación a quien lo está viviendo:

¿Quién soy?

En esta película le pasa a Bobby Walker, pero lo mismo puede sucederle a cualquiera. Nos muestra el duro golpe  moral que vive un hombre que ha basado buena parte de su identidad en su trabajo y su puesto y que de la noche a la mañana lo ve perdido. No es difícil comprender el dolor emocional que experimenta alguien al ver “fracturada” su identidad súbitamente, además de las cuentas por pagar y la pena económica. Estás personas percibían salarios de $160,000 USD al año, y más. ¿Cómo es posible que estén al borde de la quiebra financiera? La respuesta ya la he mencionado en muchos artículos, pero lo vuelvo a decir:

No es el dinero lo que hace al rico, sino cómo maneja su dinerola gestión del dinero es racional y predominantemente emocional

Regresando al punto de la identidad, es importante mencionar que en Occidente se pone un énfasis fuerte en el trabajo no como una expresión de los valores y talentos que cada individuo tenemos para aportar al mundo, sino como la base de la identidad del individuo. Prueba de ello es que en los primeros minutos de la mayoría de las conversaciones entre dos desconocidos incluirá la pregunta: ¿En qué trabajas? o bien ¿A qué te dedicas?

Y como dice el Dr. en Psicología, Michael Yapko:

“Cuando un individuo basa su identidad predominantemente el sus logros, una vez que los pierde la consecuencia natural es caer en depresión” 

Y es aquí donde cada personaje de la película, que puede ser cualquiera en la vida real, tiene que echar mano y valerse de sus recursos internos y externos como mejor pueda para salir adelante. Este período de adaptación puede ser muy doloroso, y requiere de muchísima humildad  y resiliencia para sobrellevarlo.

Bobby en un inicio no está dispuesto a cancelar su membresía del club de golf, pues dice: “Tengo que verme exitoso”.  Tampoco está dispuesto a considerar la opción que le da su cuñado de trabajar en la construcción con él mientras encuentra un empleo.   Un golpe duro al ego de un ex-gerente corporativo que termina  aceptando  trabajar entre madera y cemento para salir adelante.

Sin humildad es menos fácil salir de una crisis

La película nos muestra como cada quién va encontrando  diferentes significados a su nueva condición, como lo que parecía “seguro”, de la noche a la mañana no lo es y el esquema nos cambia para movernos hacia otros horizontes.

La vida siempre nos mueve, aún cuando en el momento no entendamos ni el porqué ni el para donde

Bobby tal vez ahora valora más el estar con su familia, pasar tiempo de calidad juntos, cosa que antes subvaloraba. Como lo dice su esposa: “Ahora pasamos tiempo juntos”.  Finalmente Bobby es llamado por su ex-jefe (Tommy Lee Jones) que también ha sido despedido de GTX,  para echar a andar una  nueva empresa y ahí termina “Hombres de negocios”. Ya no lo vemos, pero la película nos da a entender que Bobby ha salido fortalecido de esta experiencia tan dura que vivió no sólo en la cartera, sino en su identidad y emociones. Aquí es donde entra la resiliencia a jugar un papel vital en la recuperación de cualquier crisis en cualquier individuo. Y una llamada de atención para un manejo más sano de sus finanzas y menos emocional .

“Hombres de Negocios” nos incita a la reflexión, nos da un empuje optimista, sin caer en lo iluso, para seguir avanzando hacia adelante y nos confirma que:

“No hay dolor -ni crisis- que dure para siempre. Siempre después de la lluvia viene nuevamente la luz del sol”  Milton Erickson

Si te encuentras en una situación similar a la mencionada en este artículo haz click aquí.

About Edgard Ramirez

Es Coach y Psicoterapeuta. Acompaña a sus consultantes y clientes a desarrollar su genio creativo, sanar sus emociones y sus finanzas, cumplir sus metas y sueños y a descubrir y seguir su vocación para convertirse en quien quieren convertirse.