¿Miedo al éxito, miedo al fracaso o ambos? Parte 2

  • En muchos casos el miedo al éxito proviene de un temor inconsciente a ser mirado.
  • El trillado miedo al éxito obedece a una necesidad  mayor.
  • El miedo de creer que los seres queridos resentirán a la persona cuando sea exitosa puede generar culpa y por ende miedo al éxito.

Regresa a la primera parte. El caso anterior podría parecer extraño. Lo cierto es que el miedo al éxito puede estar mezclado con el miedo al fracaso, u otros más, de ahí que a algunas personas les resulte difícil identificar a qué le tienen miedo en realidad. ¿Cómo saber cuando tienes miedo al éxito? En muchos casos el miedo al éxito proviene de un temor inconsciente a ser mirado. Ser mirado puede resultar incómodo y estresante para muchas personas. Una parte en el interior sí desea lograr la meta y ser mirado. Pero la fantasía catastrófica de ser mirado, ser el centro de atención, estar expuesto ante los demás es suficiente para tenerle miedo al éxito, mantenerse en donde están actualmente y contarse historias de porqué no han logrado lo que han deseado.

El caso de otro consultante con quien trabajé muestra que el miedo al éxito obedece a una necesidad mayor. Juan, como lo llamaré, había trabajado en varias corporativos y cambiaba cada cierto tiempo de empresa pues las oportunidades de crecimiento en ellas no existían según él.  Decía que no le permitían llegar a la gerencia, lo que se traduciría a su vez en mayores ingresos.  A la vez mencionaba que tenía mucho miedo al éxito. No sabía porqué, pero se sentía aterrado de lograr su objetivo, por lo que cuando la situación era molesta cambiaba de empresa. Al inicio se sentía más tranquilo y el ciclo comenzaba de nuevo. Al explorar cuál era el origen de su miedo al éxito descubrió que provenía de una situación que nunca había contemplado. En su familia pocos habían concretado estudios universitarios, a pesar de que provenía de una familia donde como él dijo: “No hubo lujos, pero tampoco pasamos penas”. Juan se sorpendió cuando descubrió que su miedo al éxito provenía de una fantasía catastrófica, o sea algo irreal que sólo sucedía en su imaginación.  Temía que al ser nombrado gerente comercial sus ingresos y su estilo de vida sobrepasaría por mucho el de su familia, y sólo pensarlo le provocaba culpa. De ahí que de una manera autosaboteadora, pero también cumplidora de su fantasía,  llegaba a empresas donde por una o por otra no podría pasar de cierta jerarquía. Comenzaba muy entusiasmado en sus trabajos y la historia volvía a empezar, aunque mencionó que en más de una ocasión sí hubo la oportunidad de ser ascendido. Su miedo al éxito fue más grande que él y Juan se encargó inconscientemente de no cumplir con los requisitos para el ascenso.

Juan es un ejemplo de que el trillado miedo al éxito obedece a un fin mayor. El ser mirado por la familia con tintes de desaprobación, aunque sea en la imaginación, puede ser suficiente para temer llegar a donde se quiere. El miedo de creer que los seres queridos resentirán a la persona cuando sea exitosa puede generar culpa. Como Juan, miles de personas viven con ese miedo al éxito constante, y aunque disfrutaba lo que hacía estaba pagando un precio muy alto por no hacer lo que realmente quería hacer y ser. El miedo al éxito engloba muchos componentes.  Ser nombrado gerente comercial no sólo implicaba el título y mayores ingresos  para él. También significaba mayores responsabilidades, ser mirado y señalado constantemente, encontrase expuesto dentro y fuera de la empresa. Por extraño que parezca  el miedo al éxito en muchos casos conlleva a…   Lee la 3a parte aquí

About Edgard Ramirez

Es Coach y Psicoterapeuta. Acompaña a sus consultantes y clientes a desarrollar su genio creativo, sanar sus emociones y sus finanzas, cumplir sus metas y sueños y a descubrir y seguir su vocación para convertirse en quien quieren convertirse.