2014: ¿Propósitos de Año Nuevo o Metas Inteligentes?

  • Un propósito es simplemente eso, algo que nos proponemos hacer, o quisiéramos que sucediera.
  • El establecer metas inteligentes se refiere a que éstas  incluyen mucha información en la misma definición de la meta en sí
  • La mente trabaja con información concreta y establecer propósitos de año nuevo vagos provocan que la mente no se entusiasme.

El año nuevo 2014 es una excelente razón para comenzar de una manera diferente a como probablemente lo has venido haciendo y consiste en dejar atrás los propósitos de año nuevo y volverlos metas inteligentes. Aún cuando no sea el primer día del año, nunca es tarde para trazar metas inteligentes que te acerquen realmente a donde quieres llegar.  Este tiempo es perfecto para comenzar nuevos ciclos, agradecer por lo brindado el año anterior y mirar, en todo el sentido de la palabra, hacia tu futuro emergente.

Hoy tienes la oportunidad de reafirmar hacia dónde te diriges, realizar los ajustes necesarios para ir ahí, o si no lo tienes claro aún,  decidir y establecer hacia dónde quieres llegar.

Para  efectos de este artículo y del tema del Año Nuevo diremos que la gran diferencia entre  un propósito y una meta inteligente es la información que  lleva implícita en su establecimiento.

Un propósito es simplemente eso, algo que nos proponemos hacer, o quisiéramos que sucediera

Es como un deseo al que aspiramos rogando que algún día se cumpla. El mundo está lleno de gente con  buenos propósitos. En cambio el establecer metas inteligentes se refiere a que éstas  incluyen mucha información en la misma definición de la meta en sí. Establece quién, qué, cómo, cuándo, dónde y de manera implícita, para qué.  A veces el incluir una simple fecha transforma un propósito en una meta. Ej:

“Deseo leer el libro “x” que compré hace años” Propósito (Algo que quisieras realizar algún día)

“Antes del 30 de marzo del 2014 habré terminado de leer el libro “x”. Meta (Algo que tiene una fecha límite y establece claramente qué se quiere lograr)

Una meta inteligente debe ser específica. Recuerda, la mente trabaja con comandos específicos y establecer propósitos de año nuevo como “Ser más feliz” no le dicen específicamente a tu mente qué deseas vivir, por lo que la mente no se entusiasma y a los pocos días de iniciado el año es muy probable que olvide los propósitos que hayas establecido.

Las metas deben ser también medibles, cuantificables y realistas. Trazarse metas como “Ver más a mis seres queridos este año” es tan ambigua que con observar una foto donde aparezcan ellos será suficiente para cumplirla. Es indispensable que le hagas saber a tu mente qué necesita vivir para que tus metas se vuelvan realidad.

Conseguir trabajo este año” es otro ejemplo de la vaguedad de los propósitos de año nuevo de la mayoría de las personas

Puede que te ofrezcan un empleo mal pagado, con pésimas condiciones de ambiente laboral y sólo durante un mes.  En este caso no se podría hacer reclamo alguno, pues se cumplió lo establecido en el propósito.

Es muy sencillo, sólo imagina que estás trabajando con una computadora, digamos realizando un documento de Excel. Tú le tienes qué decir al programa qué es lo que deseas realizar y cómo quieres que muestre la información. No abres Excel y le dices al programa: “Quiero un documento de mis gastos del mes.” Primero introduces la información, seleccionas una casilla, subrayas un dato, seleccionas otra celda y la colocas en negrita, le indicas que deseas que sume de “x” celda a la celda “y”, le indicas que el título lo quieres en negrita, centrado y en itálica, que la gráfica No. 1 deseas que aparezca a la derecha, en recuadro y desplegando barras…… etc.  Lo mismo sucede con lo que quieres  en tu vida. Tienes que decirle a tu mente qué quieres específicamente, cómo lo quieres, cómo se ve, cuándo lo quieres, para quién lo quieres, en dónde lo quieres, etc.

Suena bastante evidente el proceso de establecer metas, pero la realidad es que no es algo que se nos enseñe en la educación tradicional, ni en la mayoría de las familias, por lo que creemos que con el sólo hecho de hacer una lista de propósitos de año nuevo será suficiente para que se cumplan, y si esto no sucede siempre existe la excusa  “Ya habrá otros años nuevos para realizarlos.”

Una meta inteligente debe ser realista, y esto es tal vez el principal requisito. Cuando se trazan metas muy grandes para que se realicen en un período de tiempo corto en relación a la naturaleza de la meta nos estamos autosaboteando. Por ejemplo si en este momento estás totalmente endeudado y tu propósito es ser millonario a finales del mes, no es imposible que suceda, y sí es poco probable que lo logres si no tienes ingresos muy altos, o un negocio que genere enormes cantidades de dinero en menos de un mes. O bien, si tu pronóstico de crecimiento para tu negocio  para este año es de 70%  cuando creciste 2% el año anterior en una industria altamente competida y realizando las mismas estrategias que has hecho en el pasado, es poco probable que suceda.

Trazar metas poco realistas es una forma muy sutil de autosabotaje, pues cuando llega el final de año y revisas cuántas metas cumpliste, o cual fue el avance te desanimarás de ver que conseguiste muy pocas o ninguna de tus metas. Esto detona muy frecuentemente el diálogo interno que dice cosas como:  “No sirves para eso”, “¿ya ves? no puedes hacerlo”,  “Es muy difícil, tal vez esto no es para ti”,  etc. Por lo que se abandona el querer lograr algo en una determinada área y se llega a creer que no servimos para eso.

Si en cambio estableces para el año una meta como:

Incremento mis ingresos  mensuales en un 10% a través de  “x” estrategia en mi negocio antes del 30 de noviembre de 2014

Esto es una meta inteligente pues le estás diciendo a tu mente qué quieres, le dices, para cuándo lo deseas por lo que la mente se entusiasma y comienza  a pensar qué necesita hacer para lograrlo. Le dices cuánto y cómo quieres aumentar  tus ingresos y muy importante, estableces un porcentaje, número o incremento realista que sí puedes alcanzar. Tal vez no hayas crecido eso antes, pues nunca lo habías fijado así, pero si sabes que tienes las capacidades para hacerlo será mucho más fácil conseguirlo, o al menos te habrás acercado mucho más a tu meta de crecimiento económico que si hubieras escrito “Vender más en mi negocio”.

El escribir tus metas de esta manera te permitirá alcanzarlas más fácilmente, y cuando alcanzas una meta, la mente se convence de que sí puede lograrlo, por lo que para el siguiente año puedes incrementar tus metas paulatinamente y cada vez te será más fácil lograrlas.

Estarás entrenando a tu mente inteligentemente a alcanzar lo que  quieres y serás del 1% de la población que concreta o da avances concretos hacia sus metas y te alejarás del 99% restante que cada año se encuentra en el mismo lugar que el año anterior  escribiendo sus propósitos de Año Nuevo.

Te deseo mucho éxito en este 2014

 


About Edgard Ramirez

Es Coach y Psicoterapeuta. Acompaña a sus consultantes y clientes a desarrollar su genio creativo, sanar sus emociones y sus finanzas, cumplir sus metas y sueños y a descubrir y seguir su vocación para convertirse en quien quieren convertirse.