Para Alcanzar Metas que Valgan la Pena, Conocerás el Fracaso.

  • El fracaso es un ingrediente esencial en el camino a la Prosperidad y al Éxito.
  • El miedo al fracaso ha detenido a mucho más gente de lograr sus metas, que cualquier otra emoción existente.
  • Desde pequeño recibiste diariamente una buena dosis de “no’s” que deriva en la creencia:Si fracasas no serás aceptado o amado”

Siempre y cuando aprendas de tu fracaso y lo capitalices, entonces alcanzarás tus metas y objetivos de vida.

El fracaso es un ingrediente esencial en el camino a la prosperidad y el éxito

Cualquiera de nosotros lo hemos vivido, sea en mayor o menor escala, pero hasta el momento no se ha conocido a nadie, absolutamente nadie que no hubiere fracasado en algo.

El miedo al fracaso ha detenido a mucho más gente de lograr sus metas, que cualquier otra emoción existente.

La triste realidad es que el 99% de nuestros miedos son imaginarios, es decir,  nunca suceden

¿Que quiere decir ésto? Que nuestras fantasías catastróficas se quedan en eso, en simples fantasías que no se llevan a cabo, pero que sí nos paralizan e impiden que alcancemos lo que más soñamos y anhelamos.

Basta decir que entre más energía o enfoque se ponga en una determinada situación, mayores probabilidades tendrá de suceder. Ésto puede ser suerte o desgracia, todo depende de que pensamientos reciban la mayor atención.

Lo que tenemos que hacer es re-aprender a enfocarnos en metas que realmente sí queremos y evitar consumir energía en lo que no queremos o lo que tememos que podría pasar. Lo anterior es muy fácil de decir, y probablemente  ya lo apliques en algunas áreas de tu vida. Seguramente existen otras en las que te resulta un poco más escabroso el reenfoque. Esto es normal. En ciertas áreas muy sensibles puede implicarnos un mayor esfuerzo reencuadrar nuestra mentalidad. No te sientas mal por esto, la mayoría de nosotros fuimos programados consciente o inconscientemente para generar pensamientos de tipo negativo y restrictivo. ¿Quieres unos ejemplos?

Desde pequeñ@ recibiste diariamente una buena dosis de “no’s”:

“No juegues en la tierra, no comas eso, no te subas ahí que te vas a caer (¡Qué excelente programación esta última!), no interrumpas, no puedes hacer eso es de mala educación, para que lo haces si no vas a terminarlo, etc.

Ahora agrega todas aquellas frases que escuchaste  en tu infancia y tendrás como resultado una “exitosa” programación negativa que estará vigente hasta la edad adulta. A no ser que ya hayas reenfocado y reencuadrado varias de estas “restricciones” mentales.

Es crudo, pero toda estas programaciones derivan en un miedo al éxito o bien un tremendo pavor al fracaso, pues nos marcaron con el mayor de los estigmas:

“Si fracasas no serás aceptado o amado”

Y es aquí donde se gestó muy buena parte de los miedos a ser exitoso. O peor aún: El miedo al fracaso, parte escencial del camino al éxito.  Y digo peor aún pues  el éxito es un proceso que implica una serie de estadíos y pasos.

Si se tiene un gran miedo al fracaso lo más probable es que ni siquiera se de el primer paso hacia el logro de las metas

El hacerlo implica un movimiento que detonará los recuerdos inconscientes de rechazo de la infancia, por lo que la persona en dado caso de atreverse a dar el paso, probablemente  se autosabotee para justificar su “inmovilidad” y evitar así el dolor que vivió en esta etapa.

Nuestros padres lo hicieron no con el ánimo de limitarnos, sino porque es lo que ellos aprendieron a su vez de su propios padres, y muy probalemente tú lo lleves a cabo con tus hijos si no realizas un reenfoque de tus pensamientos y creencias, pues es lo que conoces. La cuestión es que si esos momentos dolorosos sucedieron hace años,

¿Para qué los seguimos cargando y repitiendo si el día de hoy nos limitan a alcanzar nuestras metas?

About Edgard Ramirez

Es Coach y Psicoterapeuta. Acompaña a sus consultantes y clientes a desarrollar su genio creativo, sanar sus emociones y sus finanzas, cumplir sus metas y sueños y a descubrir y seguir su vocación para convertirse en quien quieren convertirse.