Primer Filtro para concretar metas: ¿Tus metas son realmente tuyas? Parte 2

  • Muchas personas en el afán de no traicionar a su sistema familiar, a su grupo, prefieren seguir las metas ajenas que  “se esperan” de ellos.
  • La traición se lleva a cabo de cualquier manera, pues se han traicionado a sí mismos.
  • Pueden llegar a ser perfectos logradores, generar buenos ingresos, tener un cierto status social y aún así vivir en constante frustración, stress, depresión y vacío.

Regresa a la 1° parte. Como te comentaba en el artículo anterior un ex jefe me decía los viernes al salir de la oficina:

“Ya hicimos lo que teníamos que hacer, ahora vamos a hacer lo que queremos hacer”

Parece de lo más normal y lo aceptamos como parte de que así es la vida. Es cierto, a veces hay que trabajar por metas que no son de nuestro agrado del todo y que son necesarias en nuestro trabajo.

El vació, el stress y la depresión pueden surgir cuando la gran mayoría de esas metas no son tuyas ni están alineadas con quién eres tú en realidad

cuando la mayoría de esas metas no son tuyas en realidad. Muchas personas en ese afán de estudiar para ser “alguien en la vida”, no lo hicieron por convicción propia y por ende no disfrutan lo que hacen. Pueden llegar a ser perfectos logradores, generar buenos ingresos, tener un cierto status social y aún así vivir en constante frustración, stress, depresión y vacío. Por cierto éstos no son los estados naturales del ser humano y por cierto mi ex jefe vivía frustrado.

“Entonces si las metas por las que trabajo no son mías, ¿de quién son?”

La respuesta puede ser tan amplia como el número de personas y grupos a los que has estado al servicio de. Es decir, si por ejemplo desde la infancia tus padres te dijeron que tenías que ser médico, abogado, ingeniero o la profesión que fuera porque es la tradición familiar y es lo que se espera de ti, entonces se trata de las metas de tu sistema familiar. A menos que desde el libre albedrío hayas elegido y decidido dedicarte a esa profesión, son metas impuestas, y con el tiempo y la repetición constante, la lealtad al sistema familiar y el miedo a traicionarlo llegas a convencerte de que sí son tus metas.  Puedes llegar a ser un profesional reconocido en esa área, gozar de abundancia económica, etc. A la larga el precio que se paga es muy alto por seguir las metas de alguien más. Y es aquí cuando la persona no ama lo que hace, no lo disfruta plenamente y se vive como un vacío, una tensión constante, un deber ser.

Desde nuestra perspectiva el éxito es el cúmulo de dicha de haber logrado lo que te has propuesto

La persona puede sentir una satisfacción pasajera de sus logros, pero en el fondo hay algo que sabe y siente no está alineado con quién es en realidad, aún si llegara a ser un profesionista renombrado con abundancia económica y prestigio. Muchas personas en el afán de no traicionar a su sistema familiar, a su grupo, prefieren seguir las metas ajenas que  “se esperan” de ellos.

La traición se lleva a cabo de cualquier manera, pues se han traicionado a sí mismos

Eso puede llevar  a sentir frustración, dolor, stress, ira, desánimo, etc. El sacrificar las metas propias por “darle gusto” a alguien más implica una especie de anestesia que la persona se aplica a sí misma para adormecer sus sueños y sus deseos de alcanzar las propias metas.

Es por ello que en nuestra cultura la depresión (enojo+tristeza+vacío) y el stress (estado de tensión constante en respuesta a una situación de riesgo o peligro) son el pan nuestro de cada día. Para millones de personas la vida se vuelve entonces un sinsentido a lo que hay que sobrevivir. Las metas propias se quedan en muchos casos como sueños ilusos que algún día, tal vez, se logren, o bien se entierran justificando que hay que tener los pies en la tierra y sus metas propias las etiquetan como sueños y fantasías infantiles. Mientras tanto deciden seguir las metas de alguien más y se cuentan historias para convencerse de que sí son suyas para seguir cumpliendo y ser aceptados.  Ir por las metas propias requiere de  mucho coraje y dejarte ser quien eres tú en realidad

About Edgard Ramirez

Es Coach y Psicoterapeuta. Acompaña a sus consultantes y clientes a desarrollar su genio creativo, sanar sus emociones y sus finanzas, cumplir sus metas y sueños y a descubrir y seguir su vocación para convertirse en quien quieren convertirse.